El desarrollo tecnológico del sector de las telecomunicaciones actualmente se encuentra a avanzando a un ritmo muy acelerado y al que es necesario estar constantemente informados para no perderle la pista.
En lo que se refiere a centralitas telefónicas, este término puede entenderse desde tres tecnologías diferentes; telefonía analógica, telefonía digital y telefonía IP. El hecho de que se utilice una u otra de estas opciones es indiferente ya que es posible que se realice una combinación entre cualquiera de ellas.
Para que se pueda tomar la decisión del tipo de centralita que se desea implantar en una empresa, es necesario que previamente se conozca las particularidades de la tecnología que utiliza cada una de ellas.
 

 
Este tipo de centralita basado en la telefonía analógica posee líneas que pertenecen a la Red telefónica conmutada. Esta tecnología se encuentra basada principalmente en la transmisión de voz y para ello utiliza cables por los cuales se transforma la señal eléctrica en sonido.
Aunque su principal función es la transmisión de voz, actualmente permite también la transmisión de datos por fax o ADSL. Sus peculiaridades más llamativas es que este tipo de tecnología sólo permite una comunicación por cada línea que se contrate, además de que cada una de ellas utiliza un número distinto.
 

 
Este tipo de centralita basado en la telefonía digital posee líneas que lleva a cabo la comunicación mediante una combinación de códigos binarios y una red de cableado tradicional. Este tipo de tecnología forma parte de la Red Digital de Servicios Integrados y permite la transmisión de voz y de datos de manera conjunta.
Entre las peculiaridades de este formato destaca la posibilidad de llevar a cabo 2 comunicaciones a la vez para voz y para datos y a través de 2 canales. Cada uno de estos canales utiliza una numeración distinta pero el hecho de poseer este tipo de centralita, permite que se pueda usar uno de los dos como principal a la hora de realizar o recibir llamadas.
A diferencia de la central analógica, esta ofrece una mayor calidad de sonido y permite hasta 30 comunicaciones simultáneas, por lo que es la opción preferida principalmente en el entorno empresarial.
 

 
Este tipo de centralita basado en la telefonía IP utiliza un tipo de tecnología cuya función es la de transmitir la voz a través de internet. En este caso no es necesario ningún tipo de cableado como ocurría en los dos tipos anteriores. Para ello es necesario que se encuentre conectado a una centralita virtual que actúa como servidor.
Entre la gran cantidad de peculiaridades que ofrece este tipo de centralita, en primer lugar se encuentra que no necesita líneas físicas, por lo que al funcionar a través de internet, sólo es necesario que se tenga una conexión de datos para realizar las llamadas.
Algo a destacar también de la telefonía IP es que sus números de teléfono son números virtuales. Esto quiere decir que un mismo terminal podrá disfrutar de tantos números como quiera ya que se encuentran alojados en la nube. Esta opción es muy valorada por muchas empresas debido a que permite elegir números de teléfono de aquellas provincias que desee sin la necesidad de tener presencia allí.
Por último, teniendo en cuenta de que estas líneas no son físicas, las empresas pueden unificar su comunicación bajo un mismo número de cabecera en todo el país y que estas llamadas sean atendidas en distintos lugares del territorio nacional.
que tipo de centralita telefonica elegir
Por tanto, teniendo en cuenta las tres tecnologías anteriores, contratar el servicio de centralita virtual y asociarla a números virtuales y líneas IP es la mejor opción que existe actualmente para contar con una centralita telefónica, ya que la cantidad de funcionalidades y la flexibilidad que ofrece este servicio son superiores a las demás.

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